Jueves 3 de diciembre, 2020

PERSONAJES | 24-10-2020 00:22

Adriana Costantini: "Nunca me haría cirugías estéticas invasivas"

La diseñadora que también participa del programa “Las rubias”, habla de los desafíos de ser empresaria y del amor después del amor.

En un viaje a la India descubrió que no hay una sola manera de ser feliz. “Siempre, si uno quiere, puede encontrar otra manera”, subraya y recuerda que en una ceremonia de ofrenda en el Ganges pidió que se le fueran la angustia y la tristeza que arrastraba hacía un año por la muerte de su marido. La opresión en el pecho se le fue. “Volví muy cambiada, fue una experiencia increíble”, relata.

Adriana Costantini fue una exitosa modelo en los setenta y luego se transformó en una exitosa empresaria con su marca de ropa para mujer. En 2001 quebró, pero salió adelante a prepotencia de trabajo y ahora celebra 35 años en el mercado. 

En lo personal también tuvo una segunda oportunidad. Estuvo casada 34 años con el empresario Néstor Ferrari y quedó viuda a los 58. La vida le regaló un nuevo y apacible amor. Desde hace cuatro años está en pareja con el productor audiovisual Rómulo Pullol. Orgullosa de la familia que supo hacer, disfruta también de sus hijos Guido (41) y Bruno (42) —viven en Bariloche y tienen una cervecería artesanal— y de sus nietos Nina (9), Guido (8), Sol (5) y Fidel (1). Y, además, disfruta participar en el programa “Las rubias”, que conduce Marcela Tinayre (lunes a viernes a las 16 por KZO).

Adriana Costantini

Noticias: ¿Cómo es Adriana Costantini?

Adriana Costantini: Muy trabajadora, emprendedora y familiera. Hago lo que me gusta. Me encantó ser modelo, lo disfruté y me fue muy bien, pero el tener mi empresa desde el ’85 se volvió una forma de vida. Me apasiona. No soy de tener muchas amigas; he sido muy buena hija y he honrado a mis padres, tuve unos padres espectaculares; y como madre pensé que había sido peor por haber tenido que trabajar, pero no me salió tan mal, mis hijos son bárbaros y me pasaron pocas facturas.

Noticias: ¿Cuáles son sus partes más difíciles y cómo las maneja?

Costantini: Soy un poco impulsiva, ariana. De joven me vino bien y de grande lo trabajé, no me sentía tan cómoda con el impulso. Me pareció que tenía que ser más reflexiva, pensar antes de actuar. Hice terapia de grande y después de diez años me di cuenta de que ojalá lo hubiese hecho antes. Me hubiera sido más fácil la vida. Otra cosa es que no me gusta perder, voy hasta el fondo tratando de convencer.

Noticias: ¿Además de terapia, hace otra cosa?

Costantini: Clases de yoga dos veces por semana. Soy muy buena para el trabajo y para cuidar a otros y muy mala para cuidarme a mí. Con la terapia aprendí a aceptarme y traté de mejorar lo que no me gustaba

Noticias: ¿Cómo es esta etapa de su vida?

Costantini: La vida me trató muy bien y muy mal y siempre me dio una segunda oportunidad, y yo la supe tomar. En un momento quebré e hice una reingeniería del negocio y volví a emprenderlo. Tuve la mala suerte de enviudar muy joven, a los 58, pero lo superé. Hice un duelo muy largo, pero entendí tantas cosas y me conocí tanto, me hizo mejor persona. En esa época empecé con la terapia y pude conocer a una Adriana que tenía un poquito oculta. Hubo como un florecimiento en mi vida.

Noticias: ¿Cómo era esa Adriana oculta?

Costantini: Más tierna, menos tajante, mirando más al otro, menos rígida, menos exigente. Me hizo ver la vida de otra manera. Con la quiebra perdí mucho y, en vez de quedarme en lo que perdí, siento que ahora tengo lo que es mío realmente y así vivo cómoda.

Noticias: Es un momento de armonía.

Costantini: Sí. Me reencontré con la mujer, con las amigas. Me metí en un círculo de mujeres que armó Tini de Bucourt, donde practiqué la escucha. Me hizo muy bien. Nos reunimos durante diez años el primer lunes de cada mes. Espectacular experiencia. Me llevó a ablandarme, a tener más sabiduría y también a darme cuenta, después de siete años de viudez, de que necesitaba tener una pareja. Yo decía nunca más, ya fue, 34 años de casada, y empecé a ver a las parejas grandes de la mano, me gustaba, y dije por qué no, por qué negarlo. Y me abrí

Noticias: Y sucedió.

Costantini: Sí, porque estaba suave, blanda, abierta. A Rómulo lo conocí a través de Graciela Borges, ella nos presentó, y ya llevamos casi cuatro años de relación. Me devolvió la vida en pareja y me siento muy cómoda. Me gusta amar y ser amada. Mis hijos lo adoran, mis nietos también, sus hijas me quieren. 

Noticias: ¿Cómo es el amor después del amor? 

Costantini: Es otro amor, no se compara con el de la juventud, donde vas madurando con el otro, vas armando una familia, vas adquiriendo experiencia. Tuve un matrimonio bárbaro, con hijos nuestros y los de mi marido, y armamos una familia ensamblada maravillosa. Ahora es un amor sin apuros, sin tiempo, es hoy, apacible, tranquilo, un mar calmo. Necesitaba mucho este amor porque había tenido una pareja con un hombre de mucho carácter, mucho ímpetu y emprendimiento, pero con mucho sube y baja. Y ahora me vino justo lo que necesitaba. Nos queremos, nos entendemos y nos hacemos recontra buena compañía. Es buenísimo.

Noticias: Este año cumple 35 años con su marca. ¿Cómo hizo para sostenerla en un país tan incierto?

Costantini: Empecé con el objetivo de vestir a todas las mujeres. Quería fabricar en cantidad y en calidad y me fue muy bien. Los noventa fueron muy exitosos y llegué a tener una estructura enorme, pero cuando vino la debacle del 2001 no pude sostenerlo y quebré. 

Noticias: ¿Cómo hizo para salir adelante?

Costantini: Había avalado todo con mis bienes personales y la quiebra se llevó todo. Tuve una quiebra complicada, pero gané todos los juicios y salí adelante. En el mientras tanto salí a licenciar, nada era mío, pero yo lo comercializaba con un pequeño royal. La gente volvió a confiar en mí, porque no me porté mal con nadie, volví a tener crédito y alquilé la casa de Belgrano, donde nació nuevamente la marca. Después retomé todas las licencias, me empezó a ir muy bien y ahora es el mejor momento de la empresa, organizada, todo al día, ocho franquicias en interior y capital, diez locales propios, muy equilibrado el negocio. La cuarentena nos mató al principio, pero nos pusimos a trabajar mucho en la tienda on line y en las redes y funcionó muy bien y, además, conseguí el ATP del gobierno. Para sostener una marca tanto tiempo hay que trabajar mucho, sobre todo cuando no tenés inversores o un grupo que te compre. Yo siempre estuve sola. Y otro gran logro es que las mujeres están agradecidas con mi marca. Pienso en ellas, las entiendo y las valoro. 

Noticias: ¿Cómo es la belleza en la madurez?

Costantini: Me gusta mi imagen, me miro al espejo y me veo bien. Tengo mis arrugas, pero nunca me haría cirugías, me hago toquecitos. Me gusta tener bien la piel, el pelo, que el cuerpo esté saludable, pero no me obsesiono y no soporto nada que sea agresivo. En la cuarentena engordé un montón, pero ahora ya paré. Soy muy disfrutadora, me gusta comer, tomar y pasarla bien.

Noticias: ¿Y disfruta hacer televisión?

Costantini: La tele me encanta. Participé en programas de música en los setenta, en “Sesenta minutos” dando el pronóstico del tiempo y después en “Café con Canela”. Y ahora, en esta nueva etapa de mi vida, me convocó Marcela Tinayre para “Las rubias”. Fue un desafío espectacular, estar actualizada, vivaz, me encanta. Estoy feliz y sumamente agradecida.

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Cecilia Escola

Cecilia Escola

Periodista.

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