Lunes 14 de junio, 2021

PERSONAJES | 30-04-2020 14:39

Pía Slapka: “Contar mi historia fue muy liberador”

Su especial relación con el padre de sus hijos, ¿hay reconciliación? Su infancia, su trabajo como modelo y el futuro.

Tenía apenas 13 años cuando dio sus primeros pasos como modelo y lo hizo por una necesidad económica, para ayudar a su familia. Llegó a ser una top model y, por decisión propia, se alejó de la profesión en busca de nuevos desafíos. Actualmente conduce “Arena life”, los sábados a la medianoche, por América. Mamá de Benjamín y Gerónimo, Pía Slapka se separó de su marido Paul García Navarro hace dos años. Pero en tiempos de pandemia volvieron a convivir, para estar cerca y apoyarse. En una charla íntima con NOTICIAS, Pía habla de su infancia, de su familia, la relación con su ex y la posibilidad de una reconciliación. “Contar mi historia me permitió romper muchos prejuicios por haber trabajado tanto tiempo en la moda. Quizá me veían muy fría y ahora me dicen que entienden por qué. Contar mi historia fue muy liberador. Hace tiempo que ya la tengo asimilada, pero hablar públicamente hizo que me amigara más todavía. Sentí mucha empatía, me mandaron mensajes hermosos por redes sociales. Fue algo súper positivo”, asegura Pía.

Noticias: Contar su historia fue liberador, dice. ¿Pero qué opina su familia?

Pía Slapka: Ni se enteraron (ríe). Mi familia no conoce mucho de mi profesión. Mi hermana es misionera y no consume medios, aunque se entera de algunas cosas porque se lo comenta la gente. Mi otra hermana no tiene televisión, y casi que no le copa mucho que yo trabaje en el medio. Y mi hermano trabaja en Dubai y se entera poco y nada. Mi hermano menor, Iván, vive en casa y se emocionó conmigo aunque es mucho más chico que yo y tuvo otra historia.

Noticas: Está pasando la cuarentena en familia, ¿cómo es la convivencia con su ex marido?

Slapka: Es una excepción. Estamos pasando la cuarentena en familia, también con Paul. Nos llevamos muy bien, vivimos cerca y nos pareció mejor que se mudara a casa: yo sin los chicos me muero y él también. A veces nos preguntamos por qué nos separamos.

Pia Slapka

Noticias: ¿Acaso se viene la reconciliación?

Slapka: No lo sé. Hay un amor mutuo. Desde que nos separamos nunca dejamos de hablar del tema. Tenemos un vínculo hermoso, una familia preciosa y somos pro diálogo. La palabra es una herramienta poderosa y hay que utilizarla. Mantener la armonía es una decisión, y separarte en malos términos es una infelicidad crónica, sobre todo si tenés hijos. Nos separamos hace dos años y no descartamos nada porque nos llevamos bien. Aprendí que nada es tan tajante en la vida. Ninguno de los dos tuvo mala intención en nada y es lo que rescatamos. Con Paul revalorizamos los vínculos. Hoy estamos en una sociedad en la cual los vínculos son descartables, todo es reciclable, enseguida dicen que no va más y hay poca tolerancia a la crisis. Me parece que un matrimonio pasa por un montón de estadios y hay que aprender a sobrellevarlos.

Noticias: En esos dos años, ¿conoció a alguien?

Slapka: Conocí otras personas e imagino que él también. Pero ninguno de los dos se puso de novio. Mi relación con Paul es muy fuerte. Siempre me acompañó, me contuvo y me ayudó mucho. Nos casamos cuando yo tenía 20 años, y a los dos de casados él sufrió un infarto. Casi se muere… Tuvo dos infartos, uno en casa, en Buenos Aires, y otro al verano siguiente, en Punta del Este. Estamos separados pero nos queremos mucho, tenemos dos hijos hermosos aunque siempre digo que tenemos tres, porque a mi hermanito Iván, que ahora tiene 24 años, de alguna manera lo adoptamos y esa decisión salió de Paul. No cualquier hombre hace eso. Con Paul el amor se transformó. Me costaría volver a formar una familia.

Noticias: ¿Por qué decidió despedirse del modelaje?

Slapka: Hace ya unos años que me despedí de la moda, aunque todavía hago algunas cosas. Estoy en América con “Arena life”, un magazine con entrevistas que va los sábados a la medianoche. Además, sin querer queriendo, me convertí en una influencer en las redes y es una pata comercial bastante interesante. Siempre tuve muy claro que no quería ser modelo eternamente. Empecé a trabajar muy joven, me fue muy bien e hice una carrera espectacular. Lo digo con humildad. Trabajé con las mejores marcas e hice de todo. No me quedó nada por hacer en cuanto a moda. Soy una mujer curiosa, me gustan los desafíos, incursionar en diferentes cosas. Mi deseo es seguir redescubriéndome. Me gusta motivar y comunicar, eso lo tengo claro.

Pia Slapka

Noticias: A la distancia, ¿cómo ve hoy a la nena de 13 años que empezó a trabajar para ayudar a su familia?

Slapka: Cuando llevaba a mis hijos al colegio y veía a las chicas adolescentes, inevitablemente me transportaba a mis 13 años. Era chiquita y muy responsable. Empecé a trabajar a esa edad porque tuve una oportunidad pero, sobre todo, porque necesitaba la plata: tenía que ayudar en casa. Somos cinco hermanos y mis padres, que hoy ya no están. Mi papá trabajaba pero no alcanzaba. A los 15 años fui consciente de que ese dinero venía muy bien en casa. Y mis hermanos también trabajaban. Hoy puedo entender la dimensión de lo que viví, sin ponerme en el papel de víctima. Asumí un compromiso grande siendo muy chica y no está bueno. Pero hoy abrazo a esa niña de 13 años con emoción. Es inevitable pensar en ese momento y no llorar (se emociona).

Noticias: ¿Quemó muchas etapas?

Slapka: Muchas. Terminé la secundaria en una escuela pública. Mi papá siempre me decía que tenía que terminar el colegio si o si, y lo agradezco. No sé si aprendí tanto, la verdad. Porque cuando no estás emocionalmente bien es difícil poner la atención en el aprendizaje y uno no está disponible para todo. No me fui de viaje de egresados porque no tenía plata y porque me quedaba libre; tenía varias faltas por trabajo. Por otra parte, me casé muy joven y eso hizo que quemara otras etapas también. A mis 37 años agradezco mi historia, la abrazo, tengo cosas buenas y no tanto pero voy para delante, como todos. Mi papá se murió hace diez años y mi mamá, el año pasado. De alguna manera estoy asimilando que soy huérfana y también es muy duro. Soy una mujer alegre, resiliente total. A todo le encuentro algo positivo. Mis padres eran buenas personas que me enseñaron valores increíbles. Ahora, siendo adulta, me doy cuenta de que tendrían conflictos de pareja y el ambiente en casa era tenso. Cuando sos chico, es feo vivir ese clima aunque no había agresión ni violencia. Se separaron cuando terminé el colegio y al poco tiempo me mudé con mi mamá porque pude cerrar un comercial para México, hice cuentas y me alcanzaba para alquilar un departamento chiquito por un año. Paul también me ayudó. Hoy tengo una relación bastante especial con el dinero: me da mucha tranquilidad saber que puedo pagar mis cuentas, lo básico. Arranqué tan de abajo que, para mí, eso es muy importante. Recuerdo que iba al colegio doble turno, y como mis padres no tenían un peso, al mediodía decía que me iba a mi casa porque me había olvidado la vianda y era mentira. No tenía para comer.

 

Liliana Podestá

Créditos: Gentileza Portsaid.

Fotos: Cecilia Glik.

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Liliana Podestá

Periodista.

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