Martes 27 de julio, 2021

COSTUMBRES | 22-04-2021 17:24

50 mil días solidarios de los Bomberos Voluntarios de La Boca

El 25 de abril se cumple un aniversario del nacimiento de la institución. Historia y espíritu de cuerpo que creció con el barrio.

El 25 de abril el Cuerpo 1 de Bomberos festeja su historia y su presente. Aquellos vecinos ayudando vecinos fueron el faro y espejo para que progresivamente se constituya una enorme red nacional que ya tiene más de 900 sedes y 43000 bomberos. Hoy refrendan un mensaje potente y de plena vigencia para nuestro país.

Es que a excepción de las organizaciones vinculadas al Estado o a la Iglesia no son muchas las instituciones centenarias en Argentina. En la mayoría de los casos se trata de experiencias asociativas, pareciera que reunirse en torno a un objetivo común —por sobre las apetencias personales—augura mejores chances para un destino duradero. Entre todas ellas, son muy pocas las que sostienen un servicio ininterrumpido las 24 horas, todo el año, ad honorem y llegado el caso, arriesgando la vida. Sin duda que con los Bomberos Voluntarios de La Boca comenzó una historia muy especial.

 

Algo sobre la ciudad y La Boca

 

El primer Censo Nacional de 1869 informaba que en Buenos Aires vivían 177.787 habitantes, de los cuales 4.362 moraban en La Boca del Riachuelo, siendo en su mayoría genoveses. En 1876 Avellaneda promulga la Ley de inmigración y colonización que invitaba a “Todo extranjero jornalero, artesano, industrial, agricultor o profesor, que siendo menor de sesenta años y acreditando su moralidad y sus aptitudes, llegase a la república para establecerse en ella...” lo que abre las puertas a la gran inmigración.

Para ese entonces el ingeniero Luis A. Huergo gana el concurso para los trabajos de canalización del Riachuelo, y el puerto natural de la ciudad se prepara para recibir buques de ultramar. Sumado al “Ferrocarril de La Boca” (Buenos Aires - Puerto Ensenada) y la gran cantidad de barracas el barrio se transforma en una usina laboral.

Aquel suburbio comenzó a recibir un flujo incesante de inmigrantes que buscaban progresar. Algunos se alojan en habitaciones de viejos caserones transformados en casas de inquilinatos. Otros vivían en conventillos, edificios construidos de chapa y madera, en torno a un patio central con servicios comunes y generalmente de dos pisos. Una familia por habitación.

Según el censo escolar de 1882 La Boca albergaba mayormente marineros, changadores, carpinteros, costureras y lavanderas. La ciudad tenía 1.770 conventillos, donde moraban 51.195 personas repartidos en 24.023 habitaciones. Para 1887 la cantidad de conventillos ya era de 2.835 y en La Boca vivían 24.498 habitantes.

Las malas condiciones de vida, el hacinamiento y la higiene eran temas de recurrente preocupación. Sin embargo, acechaba un peligro implacable que al momento no tenía solución: el fuego.

 

Querer es poder

El Cuerpo de Bomberos de la Capital se había creado el 2 de enero de 1870, cuando la repartición policial de la ciudad destinó treinta vigilantes para ejercer como bomberos. Una superficie demasiado grande para atender las necesidades de una ciudad que no paraba de crecer.

Las calles de La Boca eran de tierra y cuando llovía el acceso se tornaba intransitable. El pedido de auxilio y socorro del cuerpo de bomberos se hacía una misión imposible. Con la sudestada solo podía empeorar, muchos de los incendios terminaban cuando ya no había nada más que quemar.

En diciembre de 1883 se desató un incendio voraz en un comercio ubicado cerca de la ribera. El fuego avanzaba muy rápido amenazando propagarse hacia las construcciones vecinas. Uno de los jóvenes allí presente arengó: “¡Adelante los que se animen, vamos apagar el incendio!”. Rápidamente se formó una cadena de baldes, que se llenaban en el riachuelo, para atacar el fuego. Oreste Liberti, con sus 22 años se había convertido en el jefe de ese grupo de improvisados bomberos.

A principios de 1884, Don Tomás Liberti junto a su hijo Oreste y un grupo de reconocidos vecinos reunidos en su casa, decidieron organizarse y hacer circular una invitación escrita en italiano:

Ciudadanos: Una chispa podría desarrollar un voraz incendio que reduciría a cenizas nuestras habitaciones de madera. Tenemos necesidad de una sociedad de Bomberos que en los momentos de peligro salven nuestros bienes y nuestras familias. Con tal motivo los invitamos a la reunión que tendrá lugar el domingo próximo a las 3 pm en el Ateneo Iris.

Ciudadanos: La idea iniciada por pocos tiene la necesidad de todos vosotros y de vuestro válido apoyo, y tendremos el orgullo de haber constituido una Asociación Filantrópica. El domingo entonces en el Ateneo Iris. Que nadie falte”.

En aquel encuentro y ante una gran convocatoria Liberti expuso los propósitos y la conveniencia de esta nueva institución. Tras un breve debate se aprobaron las bases para la “Asociación Italiana de Bomberos Voluntarios de La Boca”. El 2 de junio de 1884 quedó instaurado como fecha fundacional. El día conmemora el aniversario de la muerte del “Héroe de dos mundos y caballero de la humanidad José Garibaldi”. Las oficinas se instalaron en una casilla de madera en la calle Necochea, entre Lamadrid y Pedro de Mendoza. Al frente se colocó un letrero con el lema que aún guía a la institución: Volere è potere”, Querer es poder. 

Los vecinos se fueron sumando, mientras que el Círculo Dante Alighieri organizó una representación a beneficio y una rifa–bazar, entre todos y en poco tiempo lograron comprar una bomba de mano que bautizaron con su lema fundacional.

En noviembre de 1885 se desató un incendio en una gran fábrica de velas de Barracas al Sud (Avellaneda). Tal fue la magnitud que desde las azoteas de Barracas y de los mástiles de los barcos en el Riachuelo la gente lo podía observar. Con apenas una bomba de mano y mucho entusiasmo los Bomberos Voluntarios de La Boca finalmente tuvieron su bautismo de fuego. Emociona ver esa reliquia hoy en el Museo del Cuerpo 1 de la calle Brandsen, como testimonio tangible de la fortaleza de la unión, del acuerdo mancomunado por un bien superior.

 

El primer bombero de miles bomberos

Aquel joven, Oreste Liberti, fue el primer jefe del cuerpo activo y el primer bombero voluntario. El accionar nunca se detuvo, cada vez más vecinos ofrecían sus brazos y su tiempo. Los incendios en conventillos, almacenes y barcos pueblan los registros archivados en el Cuerpo 1. Decenas de libros, cientos de historiales de bomberos, y entre todos los archivos sobresale una revista derruida. Impresa en italiano y castellano para el festejo de los primeros 25 años (1909), donde entre otras cosas se celebra el surgir de las “asociaciones hermanas” de San Fernando, Avellaneda, Ensenada y Bahía Blanca. Esas semillas se multiplicaron y hoy existen cientos de sedes y miles de bomberos.

 

25 de abril, 50 mil días de servicio voluntario

“Al principio no tenían muchas más herramientas que la propia voluntad, el factor humano como todo capital. Quizás parece poco, pero a lo largo de los años doy fe que la vocación es lo único que no se puede comprar. No hay otra manera de explicar este aniversario. Estudiantes, obreros, comerciantes o profesionales, fundamentalmente vecinos que por más de 136 años han vivido atentos al servicio, regalando ese tiempo que se reserva al ocio o la vida en familia, para cumplir una misión que tiene por toda paga el amor y reconocimiento de tu comunidad. Que orgullo desbordante festejar estos 50 mil días. Crecí con la música de las sirenas, soñé despierto ofrecerme a mi barrio, y con apenas 12 años me uní a esta historia, a esta pasión. La misma que miles de bomberos viven a lo largo del territorio nacional.” Se emociona y se entusiasma Carlos Milanesi, presidente de los Bomberos Voluntarios de La Boca.

Le encanta la historia, pero trabaja para este presente. El Cuerpo 1, como todos en Argentina, tuvo varios sacudones, sin embargo dice: “Claro que no es tarea fácil, pero no nos escondemos en la queja, siempre nos guía nuestro lema fundacional: Volere é Potere. Mucha garra, mucho esfuerzo y siempre un sueño, una meta, un deseo por delante. Exigimos profesionalismo y queremos ofrecer siempre el mejor contexto de trabajo. Nos hace muy felices disponer de la mejor tecnología en equipamiento y seguridad. Duplicamos en metros el edificio original, donde entre varios proyectos, esperamos a corto plazo, poner en funcionamiento nuestro Centro de Capacitación. Hoy hay cientos de cuarteles en Argentina con quienes compartir, aprender y construir un mejor futuro para nuestro accionar. Sabemos que nuestro mensaje de compromiso y solidaridad está más vigente que nunca y es útil para la sociedad. A los hermanos bomberos, a los vecinos de La Boca y de la ciudad, a todos los argentinos, Bomberos Voluntarios de La Boca ofrece y comparte este aniversario y los invita a festejar.”

En estos días compartirán fotos, videos, testimonios y saludos en las redes sociales. Además se puede descargar gratuitamente el libro “Querer es poder”, con su historia, fotos y anécdotas increíbles en la página de los bomberos de la boca. Los festejos seguirán hasta el 2 de junio, cuando además de cumplir 137 años de vida, es el día del Bombero Voluntario a nivel nacional.

(Fuente: Rumbosur.org)

 

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por Pablo José Rey

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