Lunes 26 de julio, 2021

COSTUMBRES | 02-12-2020 11:56

Walter Riso: “Antes la gente consultaba por amor, ahora por ansiedad y depresión”

Es un gurú de la divulgación psicológica y la autoayuda, con millones de seguidores en las redes sociales. En entrevista con NOTICIAS, habló de los estragos afectivos de la pandemia y cómo podemos salir a flote.

“Valiente no es el que no tiene miedo, sino quien lo enfrenta así le tiemble hasta el alma”. La cita corresponde a un fragmento del último libro del psicólogo Walter Riso, “Más fuerte que la adversidad” (Planeta), un aliado emocional que en tiempos de pandemia resulta más que oportuno.

En una entrevista con NOTICIAS, el experto en terapia cognitiva reflexiona sobre el impacto del confinamiento en la psiquis humana, en las relaciones de pareja y en los adultos mayores. También pone el foco en aquellas situaciones que llevan al límite la integridad psicofísica y sobre la capacidad de autosuperación. “La clave es luchar, sacar callos y ponerse a prueba”, afirma con énfasis el profesional.

Cómo aprender a convivir con la incertidumbre, cómo transformar el sufrimiento en una oportunidad, cómo enfrentar el miedo y cómo vincularse con la muerte son sólo algunos de los tópicos que aborda Riso en su nuevo ensayo. A lo largo de 175 páginas, el autor combina relevamientos científicos con situaciones de la vida cotidiana. Además, a través de un vocabulario simple logra enviar mensajes claros: “no se trata de hacer un culto al dolor, ni sufrir por sufrir, sino de entender que el sufrimiento es información y energía que puede utilizarse de manera positiva”, explica.

“Los límites del amor”, “La afectividad masculina” y “El poder del pensamiento flexible” son algunos de los bestseller del escritor. Con más de 3 millones de seguidores en Instagram y con un nivel de popularidad que (en sus propias palabras) “le quita libertad”, Riso propone fomentar el debate en redes y hacer de la tecnología un puente conector para la promoción de la salud mental.

Walter Riso también es maestro en bioética y docente universitario. Trabajó con víctimas de terrorismo, con secuestrados, con soldados y con niños víctimas de abuso sexual. Nació en Nápoles, Italia, pero a temprana edad su familia se instaló en Argentina. Allí estudió psicología, en la Universidad de San Luis. Luego, se perfeccionó en Universidad de San Buenaventura y en la Universidad del Norte de Barranquilla, ambas instituciones colombianas. En la actualidad reside en Barcelona, España.

Noticias: ¿Cómo surgió la idea de este libro?

Walter Riso: Lo empecé en junio de 2019. Quería hablar sobre “los guerreros de la existencia”, es decir, sobre aquellas personas que hacen lo imposible por sobrevivir en situaciones complicadas. En el medio sucedió la pandemia y opté por incluir elementos vinculados a ella, como el confinamiento. Espero que a la gente le sirva. El libro se refiere a la adversidad en general. Tiene un lenguaje sencillo y contiene datos de investigaciones.

Noticias: En el primer capítulo relata una experiencia personal.

Riso: Sí, fue durante la cuarentena. Si bien mi trabajo estaba muy avanzado, aun no lo había terminado y el compromiso con la editorial era muy fuerte. Había presión. En ese contexto, mi esposa pisó mal y quedó casi inmovilizada. Me hice cargo del departamento, de ella y de la escritura del libro. Quizás por el estrés, me dio un herpes en el cuello, que me tomó la parótida y el trigémino. Hasta que un día me dije “No puede ser, casa de herrero, cuchillo del palo”. Tomé las riendas y salí adelante. Siempre fui un hombre resiliente.

Noticias: ¿Cuál fue la clave para salir de esas circunstancias?

Riso: La clave es luchar, sacar callos y ponerse a prueba. Todos tenemos esa capacidad. Mafalda decía “paren al mundo que me quiero bajar”. Eso es exactamente lo que pasó. El coronavirus nos llevó a frenar en seco y de pronto detectamos cosas que no sabíamos manejar, porque funcionábamos en piloto automático. La pandemia nos condujo a repensar nuestra relación con el tiempo y a enfrentarnos con el principio del placer, con la muerte, la fragilidad y el consumismo. Pero, la principal adversidad que apareció fue la incertidumbre. El problema es que no estamos acostumbrados a vivir con ella.

Noticias: ¿Es posible convivir con la incertidumbre?

Riso: Sí, es posible. Lo que ocurre es que la evitamos, porque nos hace sentir mal. Pero nosotros habitamos la incertidumbre, porque nunca tenemos certezas absolutas. Para lograr convivir con ello hay algunos a pasos a seguir. Primero uno debe despojarse de la necesidad de control. Es decir, entender que hay cosas que escapan a nosotros. Segundo: tenemos que diferenciar entre probabilidad de posibilidad. Son precisiones semánticas muy importantes a la hora de procesar la información ¿Es posible que un edificio se pueda caer? Pero ¿qué tan probable es? Tercero: separar qué depende de ti y qué no. Por ejemplo, no depende de mí que llueva cuando estoy en la calle; lo que sí depende de mí es conseguir un paraguas o elegir jugar en un charco del agua.

Noticias: ¿La sociedad está preparada para lidiar con la incertidumbre?

Riso: El problema es que no educamos a los niños para que manejen la incertidumbre. A veces uno tiene que aceptar lo peor que pueda pasar. Es decir, me entrego y acepto el escenario más adverso. La impermanencia como concepto hay que inculcarla desde chiquitos. Todo se mueve, todo cambia. Sólo se pueden predecir cosas, aunque en una pequeña medida.

Noticias: En ese orden de ideas, ¿cuál es el límite entre entregarse y abandonarse?

Riso: La entrega es una decisión de lucha. Es elegir una estrategia para afrontar el problema, hacer un esfuerzo y dejarse llevar. Pero eso implica valentía. En cambio, el abandono es lo contrario. La evitación es un acto de miedo. Hay que aprender a perder. Los buenos guerreros no sólo eligen las batallas, sino además saben cuándo retirarse. Todos tenemos un guerrero interior, se llama sistema inmunológico. Pero en contextos apocalípticos, como este, nos toca ayudarlo. El secreto para ello es el autogobierno, es decir, asumir la responsabilidad individual. De todos modos, que quede claro: la valentía no es ausencia de miedo. El que no tiene miedo es un psicópata y un peligro social.

Noticias: ¿Las personas tienen vergüenza de contar que padecen ataques de ansiedad?

Riso: Estamos acostumbrados a esconder las heridas y las debilidades. Hay un estigma frente a las enfermedades psicológicas.

Noticias: ¿Cómo imagina la salud mental de la sociedad post pandemia?

Riso: Complicada. Los gobiernos tienen planes para atender a la salud física o al orden económico, pero no hay un plan para la salud mental. Durante el confinamiento escuché a colegas dar consejos absurdos. Por ejemplo, ante un planteo de “estoy aburrido” responden “haga actividades”. Y no es así. El aburrimiento es parte de la vida y de allí tiene que surgir algo creativo. También vi como ante un “estoy tensionado” el profesional contesta “relájese”. Con esto quiero decir que tampoco hay un plan desde la psicología o la psiquiatría para prevenir enfermedades mentales.

Noticias: ¿Cómo impacta el confinamiento en la psiquis humana?

Riso: Después de 20 días de aislamiento aparecen los síntomas de depresión y se manifiesta el estrés postraumático. Porque somos mamíferos y como tales, para vivir bien necesitamos del movimiento, la espontaneidad, la luz y la libertad. Un ejemplo de ello son problemas para conciliar el sueño, la irritabilidad, la ira y la tristeza. También se desarrolla una tolerancia a la frustración.

Noticias: En este contexto de emergencia sanitaria ¿Cuáles son los temas principales de consulta en el espacio terapéutico?

Riso: Antes de la pandemia, el principal motivo eran los problemas vinculados al amor. La infidelidad, la dependencia emocional y las relaciones tóxicas. La gente sufre mucho por amor. Por eso, para mí, habría que declararlo como un tema de salud pública. Ahora bien, en este último tiempo las personas llegan a la consulta para tratar ansiedad o para transitar duelos. Porque, por un lado, los hospitales están llenos y hay gente que muere en la calle. Pero, por otro lado, las internaciones en sanatorios también son complicadas.

Noticias: ¿A qué se refiere?

Riso: Un familiar “entrega” al enfermo y después no lo vuelve a ver, porque no le permiten la comunicación. Entonces, no sabe si en unos días tendrá que ir a buscar a su mamá o a un cadáver. Esa situación de duelo anticipatorio es muy difícil de elaborar. De todos modos, creo que en esas circunstancias, el 90% de las personas descubre que tiene más fortaleza de la que creía. Justamente, en el libro hablo del sufrimiento constructivo. Hay que tomar al dolor y usarlo a nuestro favor.

Noticias: ¿Y qué pasó con las parejas en esta etapa de convivencia absoluta?

Riso: Los vínculos que estaban bien mejoraron, pero los que estaban mal terminaron por romperse. Lo que pasa es que las parejas se redescubrieron. Recibí llamados de pacientes diciéndome “no sabía que mi marido era tan tonto, le tengo que explicar los chistes” o “no sabía que mi mujer era tan fea”. En China, por ejemplo, durante el aislamiento muchos matrimonios se separaron y luego se volvieron a casar (entre ellos otra vez).

Noticias: La crisis sanitaria, ¿le aportará algo positivo a la humanidad?

Riso: No creo que salgamos mejor de todo esto. Aunque sí podría haber una enseñanza: lo importante no es alcanzar la meta, lo importante es el camino. Y el sufrimiento es parte de la vida, por ello hay que aceptarlo y transformarlo. Quizá también pueda cambiar nuestra relación con el tiempo y dejemos de ser una sociedad hiperactiva entregada al amasijo histérico. Pero, por ejemplo, el consumismo no se modificó. La gente reemplazó el shopping por la compra web.

Noticias: El vínculo con la muerte, ¿cambió?

Riso: Sí. Entendimos que somos más vulnerables de lo que creíamos y eso hace que, no sólo haya que aprender a vivir, sino también a morir. La muerte siempre fue un tema tabú y ahora ya no lo es.

Noticias: En ese sentido, ¿qué le diría a las personas mayores? ¿Pueden no deprimirse?

Riso: Una persona con edad avanzada tiene que salir a la calle y estar en contacto con el sol. Es lo más sano. Para “combatir la tristeza”, a esos ancianos, les aconsejaría que saquen a relucir los talentos de su juventud: pintar, escribir o lo que sea. También es fundamental que mantengan contacto con sus familiares, si es que los tienen. El abuelo y la abuela necesitan que el nieto y la nieta los llamen.

Noticias: En su Instagram tiene más de 3 millones de seguidores. ¿Cómo se lleva con las redes? ¿Le gusta que lo reconozcan?

Riso: Las redes para mí son un puente hacia la prevención y la promoción. Doy conferencias y hago vivos, pero no disfruto de estar en las redes. Sí me gusta que en mis perfiles surjan debates y todos puedan expresarse. Por otro lado, el ser reconocido te quita libertad. Entonces, por ejemplo, cuando iba al cine lo hacía en horarios especiales. Anhelo ser absolutamente anónimo y singular.

Noticias: ¿Algo que le gustaría agregar?

Riso: Todos mis libros son honestos, pero este, es particularmente especial. Ojalá aporte herramientas para los lectores. Y una cosa más: los guerreros descansan, pero no se jubilan.

 

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por Sofía Granato

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