La final del Mundial 2026 dejó, además de la consagración argentina, una ola de señalamientos internacionales que acusaron al país de racista. Declaraciones como las del actor Samuel L. Jackson, quien calificó a la Argentina como una de las naciones "más racistas del mundo", y una columna del diario británico The Telegraph que habló de "antifútbol" y "tácticas sucias", encendieron la polémica en redes y medios. Frente a ese clima, el historiador Felipe Pigna publicó un video que se volvió viral.
"¿No les parece raro que los países más racistas del mundo nos estén acusando de racistas a nosotros?", lanzó el autor de Los Mitos de la Historia Argentina al comenzar su descargo. Repasó luego los antecedentes de las potencias que lideran hoy el reclamo: España, con tres siglos de dominación colonial y un sistema de castas por "limpieza de sangre"; Francia y su historial imperial; Bélgica, responsable de un genocidio en el Congo; y Estados Unidos, con baños y colectivos separados para blancos y negros hasta la década del 60.
Para Pigna, la clave está en no confundir episodios puntuales con una identidad colectiva. "Hay racistas en Argentina, hubo episodios de racismo, pero no nos definimos como una sociedad racista", sostuvo. Recordó que, tras la Revolución de Mayo, el país avanzó hacia la integración de la población afrodescendiente, con la Ley de Vientres y la incorporación de soldados afro a los regimientos patriotas, en un proceso de mestizaje ajeno a la segregación europea y estadounidense.
El especialista también distinguió racismo de clasismo, y citó el 17 de octubre de 1945, cuando los trabajadores llegaron a Plaza de Mayo y fueron despreciados por sectores que sentían amenazada "esa ciudad europea que imaginaban como propia". Expresiones como "cabecita negra", señaló, reflejan más desprecio de clase que un sistema racial estructurado.
Aun así, condenó sin matices los cánticos discriminatorios en las canchas: "Es espantoso y hay que sancionarlo", afirmó, aunque insistió en que esas conductas no alcanzan para catalogar a todo un país. Como cierre, apeló a un símbolo cotidiano: el billete de 100 pesos lleva la imagen de la afrodescendiente María Remedios del Valle, algo que no ocurre en los billetes de Estados Unidos, Francia o España. Para el historiador, detrás de la ofensiva mediática hay una intención de golpear la autoestima de una excolonia que se anima a sentirse orgullosa.














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