Lunes 30 de marzo, 2020

PERSONAJES | 07-02-2020 15:41

Marco Antonio Caponi: "El papel de galán me aburre mucho"

Protagoniza el unipersonal “El romance del Baco y la Vaca” todos los jueves de febrero en el Metropolitan. Pasión por los personajes y paternidad.

A los 22 años desembarcó en Buenos Aires desde Godoy Cruz, Mendoza, con un bolso, una guitarra y 900 pesos. A pesar de que su familia estaba en desacuerdo con esa drástica decisión de dejar todo por la actuación, Marco Antonio Caponi tenía una fe absoluta de que iba a vivir de esto. Dejó la vida tranquila, el vino, la siesta, a sus padres y sus cuatro hermanos y se sumergió en el ajetreo de la ciudad. En pareja desde hace varios años con la actriz Mónica Antonópulos, son padres de Valentino, de un año y nueve meses. Le encantan los momentos en los que puede conectar con su hijo, pero también asegura que la paternidad puede ser caótica.

Si bien comenzó en el mundo de la publicidad, donde se prioriza lo estético, en lo actoral, Marco elige papeles que le implican un desafío físico, donde el personaje es quien manda y el cuerpo se amolda a esa historia. En 2019 y 2020 actuó en cine en “La Odisea de los giles”, en televisión en “El Tigre Verón” - ya comenzó a grabar la segunda temporada -, hizo una participación en “Separadas”, la tira de Polka, y en teatro le dio vida al querible, pero polémico “Baco”, en el unipersonal “El romance del Baco y la Vaca” - que también produce - , que comenzó en el off en Timbre 4, y ahora se presenta todos los jueves de febrero en el teatro Metropolitan Sura, en un ciclo que lleva a algunas obras del off al circuito comercial. La obra lo tiene a Marco Antonio sobre el escenario con una guitarra de lata que él mismo fabricó, como cuando llegó de Mendoza, y cuenta una historia de ¿amor? entre un gaucho bruto y simpático y una vaca, “la Blanquita”, donde Marco se luce entre la puesta, los versos, las luces y la música que envuelven al espectador en ese bizarro universo.

Noticias: ¿Cómo surgió la idea y el desafío del unipersonal?

Marco Antonio Caponi: El unipersonal era algo que no había hecho nunca y que tenía ganas de hacer, tenía muchísimas ganas de ver qué se sentía el estar solo arriba del escenario. Con Gonzalo Demaría (el autor), ya habíamos hecho tres obras, le dije que tenía ganas de hacer un unipersonal y que quería hacer un Martín Fierro contemporáneo, “El romance del Baco y la Vaca” tiene algunos guiños al Martín Fierro. Gonzalo lo empezó a escribir, al mes me invitó a la casa porque ya tenía las primeras hojas, me lo leyó y me volví loco. La terminó y cuando nació mi hijo me dijo: “esto es un regalo”. Como soy una persona responsable dije: “Voy a tratar de rendirle todo lo que se merece”. El proceso del armado fue maravilloso, fue un hallazgo el director, Daniel Casablanca, por cómo maneja el humor, por lo que sabe de teatro, de música. Fue todo muy satisfactorio. Es una obra inacabada, va a seguir mutando.

Noticias: ¿Por qué quiso hacerla en el off?

Caponi: No teníamos el deseo de trabajar bajo la presión de si nos va bien o mal, además, por una cuestión artística era mejor un espacio con el público más cercano, una sala más íntima. Siempre me lo imaginé en Timbre, por el escenario, por la mística de la sala. Esta obra para mí es una fiesta. Ahora estamos en un marco en el que estamos protegidos. No tenemos la necesidad de llenar la sala. Es interesante la propuesta de traer un teatro del off al comercial y ver lo que sucede con el público. En abril volvemos a Timbre.

 

Noticias: En sus personajes, no sólo se mete en la cabeza, sino que también les pone el cuerpo, ¿cómo vive esas transformaciones?

Caponi: Me divierte muchísimo, no es que me transformo, si uno está permeable y deja que el personaje sea, uno empieza a mutar. Los personajes vienen escritos, si un personaje no viene escrito, uno puede sacar algo de la galera, pero si no tiene su universo diseñado desde el papel es muy difícil. Es como una partitura. Lo que me gusta es que los últimos proyectos que he elegido me han permitido a mí tener la posibilidad de poder jugar sin tener que verme lindo, me parece divertido, es lo que me gusta. Engordé para hacer un personaje y después me arrepentí porque no hay una estructura, es un enrosque muy personal. 

 

Noticias: ¿Cómo se lleva con el rótulo de “galán”?

Coponi: Me aburre muchísimo, cada vez me aburre más, siento que es un censurador, la energía está puesta sobre algo que no es lo actoral, sino lo estético, lo superfluo, si no actúo, ¿para qué hago mi trabajo? Ya no reniego más, prefiero producirme y hacer este tipo de proyectos.

 

Noticias: En Mendoza quiso estudiar Ingeniería biomédica, luego empezó con Educación Física y allí encontró su pasión que era la actuación, ¿qué fue lo que sintió como para decir: “este es el camino”? 

Caponi: Siempre me gustó la idea, pero estando allá era muy difícil, era romper las estructuras. Mi viejo hacía teatro y tele cuando era joven, de alguna manera era algo que estaba latente en mi casa. Pero era muy difícil pensar desde el contexto familiar en el que vivía el poder ser actor. No pude entrar a la carrera de ingeniería porque no me presenté al test vocacional de tres días y no me dejaron rendir, fue una sucesión de hechos, una catástrofe llevó a la otra y terminé actuando en Educación Física y me volví loco. Fui a una clase de boxeo y había un cartel que decía que Esteban Mellino iba a dar un curso y me presenté, me dieron una beca, dejé todo y me vine a Buenos Aires, tenía 22 años. Me vine con nada: con una guitarra y la valija. 

 

Noticias: ¿Su familia qué dijo?

Caponi: No querían saber nada, pero ahora lo entiendo. Me preguntaban: “¿Quién vive de la actuación?” Yo tenía una fe absoluta.

 

Noticias: ¿Cuánto tiempo llevó hasta que pudo vivir de la actuación?

Caponi: Siempre viví de la actuación o de algo relacionado, no quería hacer otra cosa. Hacía una obra de teatro con Mellino y repartía los volantes, después trabajé en un videoclub donde miraba películas todo el día, eran trabajos que me daban herramientas. Después entré en el mundo de la publicidad. Empecé a ir al gimnasio, a transformarme en un personaje que no era yo, “un galán”, muy raro.

 

Noticias: ¿Qué conserva del chico de Mendoza?

Caponi: No sé si conservo mucho, llevo la mitad de mi vida en Buenos Aires. Me vine acá a buscar todo lo que allá no tenía. Con mis amigos de Mendoza estamos en contacto, los valores de la amistad y mi familia para mí son re importantes. 

 

Noticias: ¿Qué es lo que más disfruta de la paternidad?

Caponi: Momentos, cuando uno sale del frasco y se conecta con el otro. Cuando me conecto con Valentino, él siempre está predispuesto. Es caótico, no es fácil ser padre. La prioridad es mi hijo. Un hijo te exige estar todo el tiempo aprendiendo, no podés estar en la comodidad, los chicos traen mucha información, tenés que estar actualizándote todo el tiempo. Me encantan esos momentos en que conectamos los cuatro: Mona (Mónica Antonópulos), Camilo (el hijo mayor de Mónica, que tuvo con el actor Coraje Ábalos), y Valentino, podemos compartir y disfrutar.

 

Noticias: Tiene una veta musical también, ¿le interesaría profundizar ahí?

Caponi: Lo hago, siempre estoy estudiando música, tomando clases, pero no es que me gustaría ser músico, la música es un universo satelital que me nutre también para mi trabajo de actor. Lo que me está gustando es empezar a experimentar con la música en la teatralidad. No quiero ser un rockero o hacer comedia musical. Soy muy enroscado y hacer música es no pensar un rato.

 

Noticias: Hace televisión, cine y teatro, ¿qué le gusta más?

Caponi: Me gusta hacer personajes, después si lo voy a poner en la tele, cine o el teatro, son cosas distintas. Donde más me gusta estar es en el teatro. En el cine y televisión son muchas horas. En el teatro la previa son muchas horas, pero después es todo disfrute.

 

Noticias: Está bastante comprometido con la actualidad política del país, ¿cómo vive el momento político y social que atraviesa?

Caponi: Desde que ganó Alberto me corrí un poco, me sentí muy enajenado en un momento. Al país lo explotaron, está muy difícil para todos. Sé que no puedo juzgar al gobierno hoy porque hay que darle tiempo a que salga de donde nos dejaron. Tengo mucha fe, lo escucho hablar a Alberto y siento que hay un presidente con una calidad política, que tiene una claridad y una capacidad que me asombra. Lo escucho hablar en relación a Mauricio y no entiendo cómo tuvimos un presidente que es creo hasta más ignorante que yo en política. Hay que meterle optimismo y laburo.

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Mariana Haramburu

Mariana Haramburu

Periodista.

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