El Presidente pasa cada vez más tiempo en Olivos, refugiado en su teléfono. Tuitea, retuitea, se enfurece, insulta, refuta. Según un sitio que sigue el día a día de la actividad virtual presidencial, en febrero la actividad le insumió un promedio diario de 2 horas y 20 minutos; en marzo, de 2 horas y 31 minutos y en lo que va de abril lleva un promedio de 2 horas y 48 minutos, llegando incluso a pasar 4 horas y 5 minutos en un día, como fue el caso del 2 de abril. Es algo parecido a una adicción. "Su lugar en el mundo: La obsesión de Milei con las redes sociales” es el título de tapa de NOTICIAS de esta semana.
“Si todas las dependencias tóxicas son por definición nocivas -dice el esclarecedor texto de Juan Luis González-, en el caso del libertario y las redes tiene un problema adicional: en este terreno, donde se parió gran parte del fenómeno, el oficialismo viene perdiendo terreno y presencia a ritmos acelerados, entre escándalos de corrupción, la malaria económica y una interna sin final. La obsesión del Presidente ni siquiera funciona en su propia arena. Te contamos la intimidad de ese universo virtual en el que vive y gobierna Milei, en el que también se da por estos días la batalla final interna, entre karinistas y caputistas.
También en la portada un tema sensible de la semana, los recortes dramáticos a la asistencia en discapacidad, la nueva batalla oficial. Y en clave de entretenimiento, el año de las ficciones épicas y el fenómeno de los ex Gran Hermano de exportación, protagonistas en España de un reality polémico y hardcore.














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