COSTUMBRES | 17-07-2022 00:02

Decoración: 5 tendencias de moda

Colores, muebles y detalles que transforman el ambiente en que vivimos. Cinco propuestas para sintonizar la casa con los estilos que se usan.

Las tendencias de decoración siempre fueron un universo vivo. Uno que proponía novedades todos los años, pero donde los consumidores se adaptaban a un paso más lento que el mercado. Desde la pandemia, sin embargo, esto cambió. El pasar tanto tiempo en nuestras casas hizo que empezáramos a prestarles más atención, y esas novedades que proponía la industria comenzaron a probarse con mayor velocidad y ganas. Les dedicamos tiempo, esfuerzo y dinero a nuestros hogares, porque dejaron de ser el espacio donde solo volvíamos a la noche después del trabajo. Se convirtieron en nuestra base y nuestro templo.

Rincón

A la vez, se dio un círculo virtuoso: el mercado tomó nota de cómo usamos nuestros refugios en esos tiempos de encierro y la posterior nueva realidad, y ensayó productos y costumbres más acordes a esas necesidades en lugar de solo proponer ideas distintas. ¿El resultado? Tendencias muy marcadas, que atraviesan estilos y se reinterpretan bajo diversas miradas, pero están en vidriera en todo el mundo. A continuación, cinco que pisan fuerte.

Amor verde

Vogue” lo define como “biophilia”. La necesidad de reconectarse con la naturaleza, tan clara en cuarentena, hizo que saliéramos en busca de plantas de interior con las que poder convivir todo el año. Y así, el diseño de interiores encontró la forma de abrazar esta presencia verde y aprovechar los beneficios que trae la conexión con los entornos naturales, que amplía el espacio visual al tiempo que mejora la actitud mental de las personas.

Se logra tanto en formas, materiales y colores (neutros, tonos tierra, acentos en verde), como en verdaderas plantas insertas en la propuesta decorativa. En este último punto, las más elegidas son las suculentas, los ficus (especialmente el ficus Pandurata), la Strelitzia, la Monstera y la Sansevieria, entre otras. Los helechos, en tanto, se utilizan mucho como plantas colgantes, para ubicar en estantes o bibliotecas. Incluso se las usa en baños, donde se comportan especialmente bien por la generosidad de humedad.

“Las plantas eran tendencia antes de la pandemia, pero la necesidad de verde las potenció. Lo interesante es que aplica tanto a la plantas reales como a los objetos de diseño que las emulan. Hay lámparas con estilo selvático, adornos corales, varas artificiales con perfume, empapelados botánicos, almohadones con palmeras, cactus dorados como adorno…”, ilustra Agustina Cerato, diseñadora a cargo de la marca homónima, en la que asegura que este tipo de productos son de los más elegidos. De hecho, los recomienda para aquellos que quieran sumar un aire fresco pero no tengan buena mano para las plantas reales. Al armar floreros, este truco también vale si se utilizan ramas en lugar de flores, que duran más y también aportan mayor volumen. “Hasta pueden juntarse en un paseo por la calle o de descartes de jardines vecinos en época de poda”, propone Cerato.

Plantas de interior

Otros elementos utilizados en esta línea de amor por lo natural son la piedra, la madera y las fibras naturales, tanto en acabados de arquitectura como en objetos. En todos los casos, suman también un componente de sustentabilidad y hasta de artesanía, valorando las tradiciones y lo hecho a mano.

Crear universos

La siguiente tendencia tiene que ver con el retorno de los empapelados y murales, otrora vistos como anticuados y hoy una forma perfecta de dar personalidad y mucha magia a un espacio. Aunque para Sofía Willemöes, una de las grandes referentes en este rubro y con local sobre la calle Arenales, no estamos tanto frente a un retorno como a una evolución. “Lo que se ofrece ahora es una propuesta distinta. Antes no teníamos estos grandes paisajes que son casi una experiencia. Hoy podés sentir tu comedor rodeado de la Patagonia o el cuarto de un niño en el medio del bosque”, apunta. Entre los más pedidos en la actualidad resalta precisamente aquellos inspirados en la naturaleza y los murales escénicos, que hacen sentir que se ingresó en un nuevo universo.

Mural

¿Y en qué se diferencia un empapelado de un mural? En que el primero es una ilustración y un patrón que se repite, mientras el segundo es una escena única que empieza y termina en el espacio, generando una suerte de escenografía muy impactante.

En el caso de los empapelados, en esta nueva vuelta también se los ofrece con texturas, en representaciones de ciertos materiales como lino, rafia o madera, entre otros, con una enorme fidelidad y realismo en el diseño.

Regreso a los años 50 y 60

Los muebles curvos saltaron a las vidrieras por primera vez en la década del 50. Series como “Mad Men”, “Velvet” o “La maravillosa Sra. Maisel” lo han reflejado muy bien, con sus ambientes de profundo terciopelo, sofás sinuosos y detalles arqueados. También continuaron su reinado hasta bien entrados los 60.

Muebles

Hoy ese estilo, tan aplaudido en las plataformas de streaming, tiene su revancha para decorar nuestras casas. Y llega mucho más allá de los sofás o sillas: se aprecia en espejos, mesas laterales, consolas, carritos copetineros (otro elogio a los 50 que lleva algunos años en regreso triunfal), mesas ratonas, alfombras, lámparas colgantes o de pie, silloncitos individuales -por solo nombrar algunas piezas-. Al usarse en muebles con tapizado, su foco retorna al de la era vintage, con colores pastel y algunos acentos más fuertes, como el mostaza o el violeta intenso.

Llamado “bold”, la revista especializada AD adjudica el nacimiento de este estilo a la necesidad de una decoración más amable luego de los tiempos de la pandemia y el encierro. “Más cercano a lo natural que a lo tecnológico”, describe. Nuevamente, la búsqueda de la naturaleza es el disparador, y sus formas imperfectas la mejor inspiración. Así lo demuestran los bordes suaves y sin aristas que proponen estas piezas. La interiorista española Miriam Alía es una gran propulsora de este look, que asegura que este tipo de muebles aportan dinamismo y crean ambientes muy acogedores. Sus espacios de colores pasteles (con algunos acentos más shocking) en los que los sillones curvos abrazan el perímetro y dan ganas de tirarse de inmediato a descansar son fiel reflejo de esto.

Un espacio acorde

Mientras la decoración prepandemia proponía ambientes abiertos y sumamente compartidos, el mundo que emergió después dejó en claro la necesidad de poder compartimentar los usos de una casa. En especial si la habitan varios integrantes con distintos requerimientos a lo largo del día.

Rincón

 

El más indispensable fue el espacio de home office, con un escritorio cómodo y funcional, buena conexión a internet y un fondo lo más neutro posible para poder realizar llamadas y reuniones. Pero ese apartado no fue el único necesario. Las personas descubrieron el placer de tener también “rincones de bienestar”, como por ejemplo uno de lectura, uno de yoga o meditación, uno para trabajar en manualidades, uno para tocar algún instrumento, uno para simplemente sentarse a tomar un té y no pensar en nada…

La tendencia podría englobarse bajo el término holandés “niksen”, que define un estilo de vida simple y sin estrés -y que nació post pandemia-. La premisa es crear espacios que promuevan el relax desde el diseño, incitándonos a encontrar la calma en nuestra propia casa. Lo importante es no solo hallar el lugar ideal para asentar este pequeño refugio sin interrupciones, sino además dotarlo de materiales nobles, cálidos y tranquilizadores. En sintonía con la tendencia anterior, los muebles curvos son un gran sí para estos rincones, así como las fibras naturales, las plantas y los tejidos más cálidos y mullidos.

¿Y dónde encontrar el espacio? Donde mejor nos siente, porque puede ser uno solo o varios en distintos puntos de la casa. Hasta un pasillo o un baño pueden ser reinventados bajo esta mirada. Eso sí, la tecnología debe estar alejada completamente de estos oasis de bienestar, es el gran “no permitido” bajo riesgo de arruinar toda su esencia.

Reivindicar el negro

En general relegado a algunos detalles o solo a ciertos muebles, desde hace algún tiempo el color negro está comenzando a pisar fuerte en ambientes enteros. Comedores, livings, baños o hasta cuartos principales se empapelan o pintan en este tono, ganando tanta profundidad como impacto. “Me gusta especialmente para pensar un comedor”, anima Agustina Cerato, “es una forma súper elegante de darle personalidad a un espacio de la casa que suele ser más formal, y que tal vez no se usa para todos los días, sino cuando somos más a comer”.

Decoración en negro

Sea para este u otro espacio, recomienda algunas claves para animarse a su aplicación. En principio, es vital ubicar puntos de contraste, para que el negro no sea absoluto y por ende abrumador. Cuadros, adornos, floreros u algún otro mueble deberían sumar blanco y otros colores. Los destellos en dorado o plateado son un gran acierto en este sentido. Luego, es importante sumar calidez con materiales como la madera o algún textil, como unas sillas con algún tapizado. Y las fibras naturales son otro aliado, que pueden aplicarse con un centro de mesa o alguna alfombra a los pies. Finalmente, la iluminación en ambientes oscuros es un punto muy relevante. “La lámpara que se cuelgue sobre la mesa debería ser grande y aportar buena luz. Y si no es suficiente, se puede recurrir a apliques. Me gusta pensarlos en dorado o de texturas naturales”, sintetiza la diseñadora.

Decoración

En comunión con la naturaleza, tratando de buscar espacios de bienestar y con pequeños guiños de osadía, así se vislumbran las tendencias de decoración de este 2022. Un estilo de vida que va mutando al compás de cada paso en esta nueva realidad, y que encontró en el diseño uno de sus mejores aliados.

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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