La causa judicial iniciada por el expresidente de la Nación, Alberto Fernández, contra Rodrigo Lorenzoni por el delito de amenazas de muerte concluyó tras un acuerdo de conciliación dictado antes de la elevación del caso a juicio oral. El expediente penal se inició formalmente luego de que las autoridades del Ministerio del Interior denunciaran que, en enero de 2023, mientras Fernández ejercía la jefatura de Estado, Lorenzoni envió una seguidilla de correos electrónicos con amedrentamientos explícitos dirigidos a la figura presidencial.
El proceso legal quedó radicado ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal N.º 5, bajo la conducción de la jueza María Eugenia Capuchetti, quien dispuso oportunamente el procesamiento del imputado tras comprobar la autoría de los mensajes y la gravedad del amedrentamiento tipificado en el Código Penal. Frente a la inminencia del debate oral y público, la magistrada federal resolvió convocar a una audiencia formal de mediación entre las partes. Durante este encuentro institucional, Lorenzoni exteriorizó su arrepentimiento manifestando haber actuado preso de la desesperación, y ofreció reparar el daño a través de una retractación institucionalizada.

El compromiso central que asumió el victimario, avalado e impuesto bajo apercibimiento por disposición judicial, consistió en la obligación de publicar una disculpa pública con términos claros y de manera visible a través de una historia en la plataforma digital Instagram, dirigida puntualmente a la cuenta oficial del damnificado (@alferdezok), admitiendo la improcedencia de su conducta y promoviendo la convivencia pacífica.
Luego de convalidar el cumplimiento de la manda judicial por parte del procesado, Alberto Fernández utilizó sus canales oficiales de comunicación para ratificar la aceptación de las disculpas, exponiendo la resolución del conflicto como un límite necesario frente al incremento de los discursos violentos en el mapa político contemporáneo. A continuación, se reproduce de manera textual e íntegra el descargo publicado por el exmandatario en sus redes:

"En democracia se puede pensar distinto. Lo que no se puede es amenazar al que piensa diferente", comenzó señalando Fernández, al confirmar que la causa tramitada en el Juzgado Federal N.º 5 bajo la jueza Capuchetti concluyó tras aceptar las disculpas, buscando sentar un precedente de convivencia democrática. Por su parte, el texto completo y exacto de la retractación que el victimario Rodrigo Lorenzoni debió subir a su perfil de Instagram para hacer efectivo el cierre del litigio judicial detalló lo siguiente:
"Quiero expresar mis sinceras disculpas públicas por las desafortunadas expresiones vertidas en el pasado dirigidas al Dr. Alberto Fernández (@alferdezok), quien fuera Presidente de la Nación. Las diferencias de opinión o de criterio político son válidas y legítimas en nuestro sistema democrático, pero deben canalizarse siempre con respeto, responsabilidad y vocación de convivencia pacífica, extremos que omití cumplir en la oportunidad señalada. Manifiesto mi profundo arrepentimiento por lo sucedido y me comprometo firmemente a que este tipo de conductas no vuelvan a repetirse".
En un carrusel escrito, el ex Jefe de Estado subió a su cuenta personal de Instagram una descripción detallada de los hechos junto con una screenshot del pedido de disculpas de Lorenzoni. En el cierre, Alberto Fernandez concluyó: "El primer ejemplo debe darlo el presidente y el oficialismo para que esas conductas no se repitan más".
















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